Imprimir esta nota
Gilberto Herrera Medina*
Lo que suceda en el PAN, o deje de suceder, tiene muy poca importancia para México, para su convivir nacional e internacional; solamente interesa por el grado de relajamiento y de simple maniobra a que han llegado los llamados partidos político.
Una frase escrita en un medio electrónico, levanta más polvareda que el accidente de San Pedro Xalostoc, en que murieran decenas de hombres y mujeres, niños, con la destrucción consiguiente de sus precarias condiciones de vida.
Ese es el nivel en que se ubica un llamado partido, un grupo de senadores de la Republica del PAN, casi todos plurinominales, esto es que ni siquiera concurrieron a una elección directa y al voto ciudadano.
Lo que pase o deje de pasar en el PAN, en su próxima reunión de este martes próximo, será objeto de una amplia difusión y de mil análisis a los querrán darles significaciones que no tienen.
Pero a pesar de todo, ¿Qué es lo que revela este conducirse desde el extranjero de un Felipe Calderón, ahíto y nostálgico de poder y el caso que puedan hacerle o no los senadores de su agrupamiento, llevados a esa posición por única y leal voluntad personal?
Don Plutarco Elías Calles, que se sepa no se significó por estarse carteando con nadie de la política nacional de los tiempos del gran Presidente, el general Lázaro Cárdenas.
Lo propio tampoco lo hizo don Porfirio Díaz, en su destierro en Paris, Francia, aunque hubiera resultado muy útil saber la valoración que le merecían los acontecimientos de su patria, después de tantos años de absoluto poder.
En forma semejante habría interesado cualquier correspondencia escrita del hombre del “Maximato” en México, o ya siquiera de don Pascual Ortiz Rubio.
Rompe por lo corriente los cánones de la política mexicana de todos los tiempos, el twitter de Felipe Calderón Hinojosa, dándoles línea a sus correligionarios de partido.
Que los problemas internos del PAN deben resolverse dentro y no fuera, en eso se resume toda la indicación política que se contiene en ese twitter. O son muy buenos entendedores y dóciles los Senadores panistas, o un twitter asi está de más, aunque no parece para el que, de cualquier manera aprovecha una y otra oportunidad para reportarse vivo e interesado en lo que acontezca en México, siempre y cuando vaya o parezca ir en contra de su parecer.
Que cuando se han dirimido las diferencias del PAN, al interior del partido, este avanzó notablemente, concluye diciendo en su comunicado don Felipe.
¿Asi fue cuando aquel pronunciamiento adelantado en Jalisco, en pro de precandidatura?
¿De la misma manera se resolvieron las cosas cuando dirimieron esa candidatura él y Santiago Creel?
De ninguna manera fueron asi las cosas, como ahora quiere o querría verlas el ex presidente Calderón, baste recordar como a 15 días de un congreso panista, fue secuestrado mi ex compañero de la Facultad de Derecho, de la UNAM, Diego Fernández de Cevallos, cuando las cuestiones internas del PAN apuntaban a una escisión fuerte y distinta a la marcada por el ex titular de Los Pinos.
Lo que este twiter revela, es la forma vertical, unipersonal en que la conducción de ese partido cayó en extremo, a partir de ese sexenio de Calderón. Eso es lo que revela esta comunicación y su intención de seguir controlando esa grey parlamentaria, que todo se lo debe al “haiga sido, como haiga sido.” En provecho propio.
¿Qué cuál será el actuar de cada uno de los Senadores implicados en el posible relevo o no de un nuevo coordinador de bancada senatorial? Tal vez eso sirva para documentar otro episodio del funesto poder de ese partido, afortunadamente efímero, sino fuera por la permanencia del PRI en el poder, como parte fundamental de una burguesía o post burguesía tecnocrática que a duras penas resuella en la crisis mundial más terrible que nos ha tocado vivir y atestiguar sin twiter de por medio y en Harvard. ¡¡Insólito caso académico mal disfrazado de auto destierro político precautorio!!
*Analista
Imprimir esta nota
Gilberto Herrera Medina*
Si de algo sirve querer y conocer el país, desde el suelo, el viento y agua que corre en cada región y en cada entidad, hoy estoy presintiendo, sin ser aficionado al sufismo del medio oriente, que en Michoacán se encaminan o quieren encaminarse las cosas de ese hermoso Estado, en sentido contrario a sus intereses, porque, según se ve, las fichas del dominó político que le ha tocado jugar, parecen ser de un mismo color en quien las lee a la ligera y muy otra la realidad.
Quien crea que la fuerzas y los gendarmes hacen milagros sociales, se equivoca y esto me llevan las últimas declaraciones, en una entrevista que le hicieron al doctor Mondragón y Kalb, quien por toda respuesta externó: Leer más
Imprimir esta nota
Gilberto Herrera Medina*
Confieso que siempre vi con simpatía a Jesús Zambrano, aun antes de que fuera dirigente nacional de lo que queda del PRD.
Lo vi con simpatía social y política por su calidad de sonorense y un pasado borrascoso de aventura política que no comparto como método de lucha, pero que como decisión personal equivocada entraña algún valor, una cierta rebeldía individualizada de esa manera, como abrazara en un episodio de su vida, su lucha social del pasado.
Lo observé sencillo y apocado, como todo provinciano que arriba a la capital de la República y se está adaptando a un contexto social que no le es habitual.
Hoy con pena tengo que reconocer el error de mi subjetividad política y de percepcion social.
Jesús Zambrano resbala por el tobogán de la extrema ignominia política, de la insensatez y la estupidez y la ceguera social más extrema, producto solo de quienes se han degradado a sí mismos, dentro de la insignificancia que representa cada pequeño burgués, profesional o no de la política, y sin tamaños para dimensionar y percatarse de los problemas de su tiempo.
Eso que le acontece a Zambrano, es el lugar común del carrerismo en el dinero de Jesús Ortega Martínez, de Rene Bejarano y de casi todas las cabezas de las sectas que se ha apoderado y encapsulado al PRD dentro de sus pequeñas, mezquinas y bastardas ambiciones personales.
Hoy aparece en un diario nacional, otra vez, gustoso, alegremente retratado nada menos que con Luis Felipe Bravo Mena, ex líder del PAN y ex secretario particular de Felipe Calderón, candidato a gobernador del Estado de México y a una y mil aspiraciones, casi todas fallidas, menos una, la de vegetar en su club de amigos distinguidos del PAN, hoy errantes y erráticos por no comprender la tamaña responsabilidad histórica en que se hallan hundidos casi sin darse cuenta.
Ese misma placa informativa de un certero fotógrafo, también aparecen Alejandro Monraz, candidato a la alcaldía de Tijuana, y al extremo izquierdo de ese memorable testimonio del infierno electoral panista, se ve a Francisco Vega, aspirante al gobierno de Baja California del PAN.
¿Qué hace el tontuelo de Zambrano, tan festivo en esa foto, con el dedito pulgar derecho apuntando hacia arriba, al igual que sus acompañantes o enterradores de sí mismos y de toda una época de vileza electoral?
¿Qué hace alguien que se llame revolucionario, o siquiera hombre sensato, prestándose al rejuego oportunista, aturdidor y enajenador de la población tijuanense tan entrona, franca, y militante, a pesar de todo, en la causa democrática del país?
Alegan estar envenenados de antipriismo. ¿Y qué significa eso? ¿Qué sería de su hueca mal llamada oposición si no existiera el PRI, en la formalidad política que agrupa varios aportes históricos dentro de la burguesía nacional, de la que son parte los panistas, aunque no su fraccionalismo político, al igual que el del perredismo de las sectas que, por todo ideario enarbolan un anti priismo abstracto, como que toda abstracción política resulta una mera ilusión frente a la realidad imperialista o antiimperialista, en que debiera barruntarse cualquier lucha, electoral y de la realidad concreta en que vivimos los mexicanos.
Pero el panismo quiere conservar la gubernatura de Baja California y la presidencia municipal de Tijuana y el resto de los principales municipios fronterizos, sin poder decirle nada a esa población de los graves problemas de desempleo, de la carestía, de las condiciones en que se desenvuelve la vida del magisterio, de miles de emigrados del centro del país, en busca de medios de trabajo y de vida.
Asi, en medio de tantos y tantos problemas se les mira gozosos a panistas y a la dirigencia nacional del PRD, mal o bien encarnada en el otro Chucho Zambrano y con la aquiescencia, seguramente, del resto de las tribus, en la aventura de apuntalar a la derecha y a la ultraderecha del PAN, responsable en el país y en Tijuana, en toda Baja California y en el país entero de 150 mil muertes y 25 desaparecidos.
Sin rubor alguno se le mira sonriente en esa imagen que quedara para siempre y quizá le cause vergüenza eterna a su descendencia.
¿Ignominia política personal solamente? Es excesivo calificarlo asi, reduciendo las cosas a estas individualidades pasajeras de la mal llamada alternancia política, pero que no pregonan para Baja California.
¿Es culpa de ellos nomás y del Priismo? Es responsabilidad de todos nosotros, los que andamos y no andamos en las políticas partidarias; los que nos dejamos arrebatar, pasivamente, por las camadas del oportunismo rampante, a una organización política, el PRD, que al inicio costara sangre, arrojo social de las masas reprimidas por la tecnocracia y a las que hoy capitaliza electoralmente la extrema derecha y el oportunismo dizque de izquierda, que no es otra cosa, que claudicación social y política absoluta a las causas de los trabajadores y los campesinos, tanto como de millones de jóvenes que no encuentran una salida social posible.
¿Y la posibilidad de organizarse, en donde queda? ¿Dónde están los maestros, los universitarios, los millones de empleados y desempleados, preparados y organizados para enfrentar de verdad una crisis segura con los extremos a que pueda orillar la crisis?
¿Vamos a hacer lo mismo que hizo Zambrano, para luego arrepentirse y volver sobre sus pasos a esto a que está dedicado en alianza con la derecha?
Es de preocupar lo que vemos y lo que sucede en el país, pero eso no basta, mientras se sigan engordando políticos de una fementida y falsa oposición con los recursos públicos que dilapiden en esta industria de la superchería política, todo cuenta y a título de su infundado antipriismo asi generalizado, como si fuera una categoría de alguna ciencia oculta que solo ellos conocen.
*Analista
Imprimir esta nota
Gilberto Herrera Medina*
Dos personajes de la picaresca política ocupan hoy la distracción nacional. Ellos son, por su importancia, puerilidad o descaro, César Nava, ex director Jurídico de Pemex, metido hasta los codos en la corrupción y los trastupijes de los contratistas que asuelan a Pemex.
Andrés Granier, el ex gobernador del Estado de Tabasco, buscado o escapado de la justicia federal hace tiempo.
Reaparece el ex gobernador de Tabasco sosteniendo una conversación, si a eso puede llamarse conversación, a la serie de tonterías que expresa, tan abundantes como los cientos de pares de zapatos que ha comprado, los miles de camisas y pantalones que tiene por aquí y por allá en los tantos domicilios de placer con que pierde el tiempo y le pasa la cruda de poder.
Nava, ex secretario particular del ex presidente Felipe Calderón, ex diputado federal y ex dirigente nacional del PAN, reaparece para desmentir los cargos de corrupción y soborno en que incurriera, al impedir se cobraran las garantías de una Trasnacional, Siemens, empresa alemana, asociada a capitales coreanos del sur.
El notabilísimo señor Nava refuta a la empresa en que se sirviera para transformarse en un nuevo riquillo nacional, con residencia en Miami, a donde son tan adictos en residir los políticos de todos los colores de la burguesía mexicana, a expensas del petróleo naturalmente.
Debieron cobrársele a la empresa trasnacional, haciéndole efectivas dos garantías que sumaban y suman 108 mil millones de dólares; en lugar de eso, se frena el cobro, se le llama a Corea, a la empleada comisionada para tal caso y se le dice que no realice gestión alguna de cobro, mediando la amenaza de despido y de cárcel en su contra, de proseguir en su cometido de cobro.
Nava no explica absolutamente nada del contenido mismo y términos del contrato, de los incumplimientos de conclusión y entrega de una obra de Pemex en Cadereyta, NL.
Al ex secretario particular de Felipe Calderón, le interesa otra cosa que su reputación y disque su honradez e integridad moral, manifestando como todo descargo que los actos a que se refieren los cargos de una ampliación de la demanda formulada por Pemex, ante una Corte de New York, contiene imprecisiones y son falsos los cargos, toda vez que él fue funcionario hasta septiembre de 2003 y los actos que se le reclaman corresponden dentro al año 2004, sin que repare en que el negocio y sus retorcimientos económicos ilegales, datan de 1994.
Sencillita la cosa, pero no dice que “haiga sido, como haiga sido” en el curso de su desempeño en el jurídico de Pemex no llevó a cabo cobro alguno y con ello dio tiempo y espacio para que la trasnacional interpusiera un litigio en la corte internacional de La Haya, ganara el mismo la empresa y, ante ello, se abriera una nueva negociación con la misma contratista, con nuevas y más altas garantías, hasta casi alcanzar los 200 millones de dólares; pero en el inter los lobistas y gestores que pululan entre esas empresas y Pemex, pudieron repartir al menos dos millones de dólares a alguien que reconoce haberlos recibido efectivamente.
¿Qué son las tonterías y ridiculeces del ex gobernador de Tabasco? Eso solo eso y no vale extendernos en caracterIzaciones de estos tontos afortunados de nuestra política nacional del color que sean.
Hace unos días, el gobernador de Chihuahua, se trepó de pronto en un toro Angus, probadito y manso, para según él, lucirse, haciéndose notar y ganar la foto frente al Secretario de Agricultura y el gobernador de Aguascalientes.
Pero en tratándose del magisterio y de los muchachos que piden plazas de maestros, sobran voluntades que los quieren colgar y hasta quemar vivos, solo porque piden plazas, para no egresar como desempleados a ese océano social: pero todos los medios y los periodistas les cargamos las tintas, a mas no poder, que simples se ven las cosas de una nación saqueada.
Y conste, el Cesar Nava no es un pez gordo, ni mucho menos, pero si amasó algunos cientos de miles de millones de pesos, además de los repartidos, en los escasos dos años que estuvo al frente del jurídico de Pemex, antes en la Secretaria de Energía y en la altas esferas de la antesala de Los Pinos. A donde arribaron quien sabe cómo, vistos en retrospectiva.
Por fuera de estos cargos, que obran en el expediente de New York, se le conocen varios coyotajes y cruzamientos de gestoría jurídica allá por Veracruz; pero ahora se le pone al PAN y a don Felipe de Harvard, este granito de muestra para que no se las anden dando de santones y de sobrada honradez política.
Lo peor de todo, es que rápidamente salieron en su defensa Gustavo Madero y otros destacados panistas. ¡¡Qué bueno que así lo hicieron; por si no los conociéramos suficientemente!! Y todavía no hay ajuste de cuentas; todavía no se conoce qué fuerzas mueven la violencia para impedir que el nuevo Presidente de México, obre de manera distintas frente al genocidio nacional de más 100 mil muertos y 25 mil desaparecidos. Ni las Cruzadas costaron tantas vidas. Por poner un caso de la historia, o la Santa Inquisición; acaso si las minas con los silicosos y los derrumbes en los tiros de mina; pero fueron 300 años de coloniaje y ahora nomas se trató de un sexenio.
¿Qué consejo le pediremos al general Oscar Naranjo? Que se regrese a su país y nos deje rascarnos con nuestra propias uñas, antes de no haya punto de retorno.
*Analista
Imprimir esta nota
Gilberto Herrera Medina*
Este 6 de mayo del año que corre, dejó de existir en Italia, el senador vitalicio de ese país, fascinante figura, como todo lo que se cruza en el juego internacional que, el país de Maquiavelo y de Antonio Gramsci ha visto, ha vivido y construido ese extraordinario pueblo al que tanto debemos y le debe la cultura occidental, después, o junto, con la Grecia antigua y actual de siempre.
La historia italiana y con ella su cultura, sobre todo la política, son fascinantes a más de aleccionadoras.
¿Qué no conocemos de Italia y cuán poco hemos estudiado sus proceso complicados que se dan en el Renacimiento, en el llamado Risorgimento y en la larga vida política de los Estados Pontificios Leer más
Imprimir esta nota
Gilberto Herrera Medina*
Este miércoles 8 de mayo del presente, en un diario nacional, páginas interiores, se publica una fotografía de tres siniestros personajes, presentes durante un acto en que se tomaron, por escrito, medidas adicionales para que no se utilicen los programas de Sedesol, en favor de ningún color partidario en los próximos comicios que se llevaran a cabo en varios estados de la República, algunas gubernaturas, como la de Baja California Norte, que estará en disputa con el PAN y otros partidos, entre ellos el PRI.
Tres personajes con larga cola, como se estila decir en los ámbitos burocráticos de la política.
Ellos aparecen de la siguiente manera, a la izquierda de esa foto, Juan Molinar Horcasitas, el de los tiempos del IMSS y la Guardería incendiada en Hermosillo, Son., al centro, dominando la escena y de pie, José Nelson Murat, al parecer mirando algo distante en alguna parte alta, por la posición con que alzan la cabeza y como si el coordinador les estuviera mostrando la lección del día, al ya nombrado Horcasitas y al Chucho Mayor, Jesús Ortega, casi con idéntica personalidad de pose y experiencia política, como el propio Murat.
Digna impresión de personajes siniestros, debieran ser jóvenes, pero no son tanto. Murat el más viejo en estas lides, desde los tiempos de Echeverría, con altas y bajas, pero con nada notable en su carrera, como no sea el facilismo que el atraso de un Estado, como Oaxaca, facilita el acceso y la progresión rápida en el escalamiento de cargos federales, hasta la gubernatura de ese estado.
La pose de Jesús, el Chucho Mayor, Jesús Ortega, parece estudiada, una foto de actores de cine, de hombres de teatro, “El Chucho”, hasta se le mira con un dedo en la boca, deteniéndose la cabeza con su mano derecha e inclinado con el cuerpo y los ojos hacia donde la mirada de zorro de la política que con su pose estudiada, se dirige en la misma dirección de los tres, mostrando un interés fingido en lo que acontece ante sus ojos, pero que en realidad no le interesa mayor cosa, como no sea estar ahí frente al juego del momento y del poder en turno.
Por si no bastara la asistencia de estos hombres, la nota da cuenta que por esos actos pululan personajes varios y contradictorios, pero al reportero de la lente le pareció bueno retratar a estos jóvenes y le atinó, es una pieza de colección, de las que ni siquiera hay de la Convención de Aguascalientes, o del Constituyente de Queretaro de 1917.
¿Qué hacen estos tres personajes juntos? Sobrevivir y sobrevivirse acaso en la decadencia de nuestra política.
Juan Molinar Horcasitas, en un personaje que navegó llevado por la inercia de las aguas de la derecha, en el peor y en el mejor momento de la derecha. En esas condiciones accede a la dirección del IMSS, donde hizo lo que hizo en favor de la destrucción de esa generosa institución; mejor ni narrar sus estropicios impune como el de guardería ABC de Hermosillo pero ahí está revalidándose moralmente, si esto puede decirse hasta que el cuerpo aguante.
De Murat no hay más que decir que no sea conocido. Ex gobernador de Oaxaca, ebrio de poder y de otra cosa; llegó al cenit de su carrera a donde siempre aspiró a llegar, solo por realización personal, por enriquecerse y de ahí no pasó; pero ha conseguido encaminar y encumbrar a uno de sus vástagos en un cargo donde hay recursos de sobra, para el que busque ese objetivo y por eso danza anticipadamente en la opulencia política y la dineraria.
El “Chucho” Ortega Martínez, un perro de casa que se apostara día y noche sin descanso, después de 1988, con Cuauhtémoc Cárdenas, sin aportar nada, ni ideas ni actos.
Todos lo miramos como un fiel y leal, de esos a los que las derrotas no les hacen mella, por su grandeza moral y sus convicciones firmes. Nada de eso, quería ganar figura, tomar nota y conocimiento de que los desfilábamos por la casa de Andes, mientras ellos cerraban filas por dentro, sin hacer ruido, oscuros, callados, siniestros y de dudosa y más bien siniestra catadura oportunista.
¿Cómo ha permanecido y se ha impuesto dentro de lo que queda del PRD? Como un mercader, en su interior tal vez piensa que repiten el proceso de José Stalin, apoderándose y repartiendo el juego al arribismo y al oportunismo nacional y eso es todo.
Dos veces o tres ha sido diputado federal, plurinominal por cierto, porque en su estado, Aguascalientes, nadie lo conoce ni quieren conocerlo.
Se hizo en la misma forma senador en dos ocasiones, según recuerdo, y fue de los que le dieron la espalda a las masas indígenas en todo lo que se propuso como avanzada.
Vive sus últimas horas en la política, siempre anduvo en las ultimas, por eso le saca jugo a cada cuestión electoral a ver cuánto no se gasta y cuanto les queda a las cúpulas de esa fracción en descomposición de nuestra antigua devoción democrática.
¿Qué hacen juntos? ¿Por qué a propósito posan para aparecer mezclados en la forma palaciega y tranquila, tal como se les ve en esa placa informativa?
Son los testimonios póstumos, o anticipados de un Pacto político, formal, casi inexistente, pero en donde se conjuntan hombres de toda o ninguna fisonomía política, como no sea el arribismo ganancioso y bollante que miles de los denostados priistas, nunca alcanzaron en decenas de años y de militancia de la que fuera, pero congruentes y convencidos al fin y al cabo con lo que hacían y dejaban de hacer.
El poder por el poder hundió al PRI y no el PAN, ni Fox, mucho menos Felipe Calderón, que no le hubiera amarrado la cinta de los zapatos a un Manuel Moreno Sánchez, a un Francisco Martínez de la Vega y decenas de grandes priistas nacionalistas, como don Rodolfo González Guevara, o Jesús de Veracruz, como le apodaban al polémico y gran polemista Reyes Heroles. Y ellos si le entraron a los pactos y a otra cosa más seria que eso.
¿Qué hacen en el Pacto por México? No lo sabemos; pero qué diferencia puede haber entre los que estuvieron con Fox y Calderón y los que se encumbraran con Echeverría y los que se agarraron de prestado a la entereza de líder moral del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas.
Hoy Jesús Ortega Martínez es un sujeto inmensamente rico. ¿Cómo hizo su fortuna dineraria? No lo sabemos, pero en el PRD, lo que queda de él, sí lo saben, lo comparten y lo siguen permitiendo.
*Analista
Imprimir esta nota
Gilberto Herrera Medina*
Los ilustres literatos que tiene Veracruz, todavía no han podido reparar en la existencia del Palacio Financiero de ese estado, como tampoco han imaginado que, en las oficinas sórdidas y tesoreras del Gobierno de esa entidad, se vino a refugiar el personaje de “Las Mil y Una Noche”, sin que haya necesidad de contarle cuentos a ningún Sultán Gobernador, sino, únicamente cuentas tributarias, impositivas, traducidas a caudales propios particulares; pura acumulación originaria de los funcionarios de turno, sean panistas o priistas, da lo mismo quien pase por ese gobierno.
La historia de Veracruz ya no está en los pueblos, o en los valles y en las hermosas tradiciones que a lo largo de siglos totonacos, forjaran la personalidad mestiza y criolla de ese pueblo cantor y bullicioso, como pocos hay en el mundo.
Veracruz tiene prototipos de hombres pillos, del tamaño de don Antonio López de Santa Anna, para no referirnos a otros; pero creo que este personaje no llega ni a caricatura de lo que en otras épocas, muy posteriores, actuales tiene a pasto el estado que viera nacer de Salvador Díaz Mirón, el autor de “A Gloria”, y tantos y tan valiosos hombres que ha producido ese pueblo, casi constituyendo una nación por sí mismo.
Solo para traer al recuerdo uno de los tantos grandes personajes casi olvidados de la historia veracruzana, imagen de honestidad y valía política, como lo fueron, entre otros, el doctor Jorge Carreón, don Miguel Bustos Cerecedo, para no dejar listado solo a uno de tantos.
En la Tesorería de Veracruz, sus tesoreros, o secretarios como se les quiera llamar en el organigrama del caso, se escribe año con año, sexenio tras sexenio, la historia de nuestra corrupción y degradación política, que todos padecemos a pasos agigantados.
Una lucha también entre la ultraderecha, aliado al gansterismo político, caso concreto el de Miguel Ángel Yunes Linares y los Linares Márquez, hoy ya no residentes en Cofre de Perote, y el destrozadero silvícola, tampoco con las guardias blancas de Altotonga, donde Manuel Parra, protegido por un subsecretario de la Defensa de aquella lejana década de 1930-1940, que fuera la fuerza intimidadora y el germen represivo que luego se agigantaría y extendería por todo Veracruz.
Fidel Herrera Beltrán, se ganó el gobierno cortejando a Miguelito Alemán Velasco, hubiera cortejado al propio Antonio López Santa Anna, o a Manuel Parra, como antes lo hiciera con Mario Moya, o Carlos Hank González y más antes a muchos otros políticos de turno, algunos de ellos ya fallecidos y fuera de circulación.
Herrera Beltrán, niño campesino enormemente pobre, estudiante hambriento en Jalapa, es hoy inmensamente rico, gracias a las loterías que se sacó, una y otra vez.
El mismo Tomas Ruiz, titular de la Lotería Nacional y aliado de Elba Esther, al unísono que con Yunes Linares, entre otros que han ido a desovar por dentro y por fuera, sus culpas en el pleno de la tesorería de Veracruz, como lo fue en esa dependencia, Tomas Ruiz, ex jefe titular máximo, hace apenas hace unos cuantos meses, balanceándose entre sus simpatías por el PAN, con el gobierno priísta de Fidel que, por cierto perdiera las elecciones federales, a pesar de quitarle fichas y mulas a los propios cuadros panistas.
Con Tomas Ruiz, por cierto, se pasearon 25 millones de pesos, quien sabe para qué, y es posible que, él mismo, haya filtrado el inventado e comprobado destino de los tales dineros, cuya acción fue clamorosamente celebrado tanto por Felipe Calderón, como por el PAN entero.
Para no alargar mucho la historia o los cuentos de Sherezada, la jarocha, acaba de desempacarse otro nuevo Tesorero. Se trata de Carlos Aguirre Morales, a quien hasta hoy no había oído mentar, pero que ya lleva 30 años merodeando y saltando por las oficinas de eso que se llama Seplade y cuya traducción a términos aldeanos desconozco.
Aguirre Morales, encargado de la secretaría de Finanzas, los bateadores emergentes de los clanes financiero políticos de Veracruz, es el nuevo Tesorero, el mismo que desde el año de 1981, por lo menos, viene alargando e inventando los cuentos financieros habidos y por haber, para justificar las exacciones tributarias, enormes, que se le cargan a la corroída estructura ejidal, comercial e industrial que no resiste, ni resistirá, la avalancha de tráileres de más de 100 toneladas que bajan por las carreteras hechas a costo de obra pública inflamadas de costos y contratismo.
Se dice que es un alfil de Herrera Beltrán, pero al paso que vamos ya no se sabe quién es más alfil de quien, si de Yunes Linares, el jefe de Altotonga, Boca del Rio o del ex gobernador pobre, de humilde origen campesino, especialista en cerrarle las audiencias a los jodidos que se queman a las puertas del Palacio de Gobierno de Xalapa, como lo hizo Ramiro Guillen Tapia, de Acayucan, a inmediaciones donde, alguna vez, se intentara asesinar al portentoso gobernador, el más grande de todos, el coronel Adalberto Tejeda Olivares.
Pero si a Fidel Herrera Beltrán se le atribuyen milagros mil, unos ciertos, otros probables y los más inventados; en medio de toda esa telaraña de la politiquería veracruzana en que se encuentra hundido Veracruz, al gusto y entre la algarabía panista, entre toda esa telaraña están envueltas las uñas de los Yunes Linares y Yunes Márquez, como si la Altotonga de ayer, hubiera revivido en el prodigioso Boca del Rio actual, otro Acapulco perdido de dudosa tranquilidad campirana.
*Analista
Imprimir esta nota
Gilberto Herrera Medina*
La visita del Presidente Obama a México, nos condiciona, de cierta manera, a atemperar la crítica a las últimas acciones de inversión especulativa de Pemex en España.
¿Quién le manda o le aconseja a Pemex, meterse en la crisis capitalista mundial, más de lo que nuestro país, puede librarse, con su relativa, nunca absoluta y total, autonomía económica que todo proceso productivo conlleva, incluyendo en ello, el reparto de su ganancia a cuantos miles de rentistas se le meten hasta la cocina y luego lesiembran bombas?
Pemex, se dice, ha firmado una carta de intención para hacerse de más del 50 % de las acciones del astillero vigués Barreras e Hijos. ¿Hijos de que tanto más cuanto? Leer más
Imprimir esta nota
Gilberto Herrera Medina*
Nunca, como ahora, ha sido tan importante la visita de un mandatario norteamericano en nuestro país.
Barak Obama es un Presidente de EU, particularmente excepcional. ¿Por qué? Porque es el primer Presidente de color y en ello radica su excepcionalidad política y también histórica.
Si nos remontamos a las diferencias internas en la lucha social y política del pueblo norteamericano, no podemos desentendernos del papel jugado por la gente de color en el desarrollo y en la lucha por alcanzar su integración en esa sociedad; pero con todo, pese a la enorme contribución del pueblo negro en las dos guerras mundiales, en el trabajo productivo, en la música, en el arte y en todas las manifestaciones de la grandeza norteamericana, esa población se halla siempre en la raíz y en los cimientos sociales de Norteamérica.
Por eso yo he visto siempre con simpatía y con apasionada curiosidad e interés, la carrera política de Obama y la forma como accede al poder de la Casa Blanca.
Confieso que no vi asi a John F. Kennedy, ni a James Carter y mucho menos a Nixon, a Johnson, o a Ford.
Ninguno de esos Presidentes Norteamericanos, tan sustancializados con el sistema, entraña social y políticamente lo que significa y significó Obama para millones de ciudadanos de la clase media y alta, no muy alta, ni la cúspide económica, como lo que significó la candidatura del Partido Demócrata con él a la cabeza.
Sorprendente victoria y avance político en la Unión Americana, el ascenso al poder de este joven de color, descendiente de un economista keniano, nieto de kenianos y de americanos blancos.
Sorprende al mundo, sacude al mundo su triunfo y cuando es recibido multitudinariamente en Alemania y en otros países de Europa, se experimenta el influjo del liderazgo de este joven político norteamericano, hoy ya no tan joven, pero maduro y hábil en el difícil manejo de las contradicciones internas y mundiales en que está montado el poder del imperialismo.
Las fuerzas sociales y políticas que lograron su ascenso al poder, siguen vigentes; pero debilitadas y estragadas por la terrible crisis económica que estraga y azota a los propios segmentos mayoritarios que hicieron posible ese triunfo de avanzada, de la propia política norteamericana.
No puede uno imaginarse a Richard Nixon en el poder en estos momentos y por la crisis del capitalismo por la que atraviesa el mundo.
Por eso y no por otra cosa, saludo la estadía del presidente Obama en México.
¿Que nuestra vecindad y nuestras relaciones transitan por una asintonia derivada de los desniveles de desarrollo en la producción de valor y de intercambio comercial de país a país? Ni que dudarlo. Somos un país con grandes riquezas pero, embrionariamente, con escasos medios e instrumentos de producción suficientes, como para alcanzar el nivel de autonomía reproductiva de valor a que todo pueblo o nación aspira.
Nos abruman las terribles contradicciones especulativas, inmensas y avasallantes del capital mundial, lo mismo que le sucede al pueblo norteamericano; esto es a las masas medias y trabajadoras, que han construido ese prodigioso país, con su portentoso poderío de trabajo de todo tipo.
Aun asi, es nuestra propia incomprensión del capitalismo mundial, el que nos limita y condiciona para acceder a un mejor manejo de nuestra vecindad territorial, económica e histórica; cuyo tronco nos es común, como la propia geología de nuestras sierras y montañas y, sobre todo, ahora, el subsuelo marino no bien delimitado, ni ventajosamente compartido para explotarlo.
Tenemos minerales varios, vastos y enormes; tenemos petróleo en los litorales y en los mares comunes, todo el subsuelo tiene riquezas. ¿Qué nos impide el desarrollo y el aprovechamiento integral de esos recursos? Lo mismos problemas que son inherentes al capitalismo, problemas y contradicciones de valor y producción del mismo, que obstruyen el pleno empleo de la población en edad de trabajar, por un lado y, por otro, poder acceder y completar a los ciclos reproductivos de nuestra producción industrial y lo que le sobrevine en la esfera de valorización.
A EU, pudiera decirse, le sobran medios de trabajo de los que México carece; pero cuando ha podido crear ferrocarriles y pagar deuda de los mismos, con torrentes de toneladas de nuestros minerales industriales, trabajo de decenas de años y de miles de trabajadores, de pronto pasan esos medios de transporte a la capitalización mundial y, en lugar de instrumentos, se tornan rémoras de rentismo y dependencia internacional, peor que cuando no tuvimos ferrocarriles.
Es cierto y reconocido que tenemos petróleo; pero se nos impide y limita de diversa manera poder transformarlo, para convertir esa materia prima, en material de producción de algunas de las tantas ramas industriales que, en cooperación y en competencia concurrentes, pudiéramos desarrollar en nuestro intercambio con el potencial capitalista norteamericano.
¿Qué se nos opone y dificulta para acceder a un desarrollo, si se nos permite expresarlo de esta manera? Se atraviesa el peso enorme de un volumen de capital dinero, dinero ficticio, dinero de cuenta, especulativo todo que, en forma de deuda crédito, tenemos que pagar sin tener una cuota de ganancia dentro del mercado mundial, que compense y contribuya a sobrellevar la usura capitalista que estraga al propio pueblo norteamericano y que lo tiene sometido en esa descomunal crisis.
Ningún poder político se puede librar de su estructura económica de poder y de los límites y contradicciones en que este se halla montado.
Lo que le pasa a Obama, le sucede a los Presidentes de México, agravada esa condición por un parasitismo de nuestra burguesía enclenque, incapaz de proponerse lo que antaño, a mediados del siglo XIX, hiciera Abraham Lincoln: derruir el sistema dependiente y esclavista sureño, exportador de algodón, lo que les permitiera industrializar el país y las praderas todas, que luego inundaran de granos a la Europa entera y empujara a esos naciones a cambiar de arriba abajo.
Toda proporción guardada, México resulta ahora, como una nueva Irlanda del petróleo, en pleno siglo XXI y mediando una crisis, como no la tuvo el maquinismo inglés y la manufactura, con una docena mayor de millones de emigrados, a la vez que se nos levanta el espantajo del narcotráfico, como el perverso agente económico que adormeciera y se le inventara a China y a la India, con el opio.
¿Qué es lo que hace posible esta nefasta relación y por qué nuestro país, solamente, va a tener la culpa de ello?
No obstante todos los inconvenientes de nuestra asimétrica relación histórica, bienvenido a México, presidente Obama; pero no tanto, podemos decir lo mismo, de sus agencias e instrumentos de inteligencia que solo ven los efectos en la superficie del comercio; pero no las causas que traban nuestro desarrollo y hasta menoscaban nuestra integridad nacional que ustedes, en su caso, cuidan con tanto celo y pasión sin límites.
*Analista
Imprimir esta nota
Gilberto Herrera Medina*
No existen problemas sociales sin complicación, difíciles de resolver y en forma expedita; pero no hay nada peor que del lado del Estado se tome la salida fácil de la represión y la fuerza.
El problema magisterial que se ve el más enconado y lo es, tiene sin embargo modos de control, que impida que la sangre no llegue al rio; además de lo inútil e inconveniente de echarles el caballo de la represión encima a los maestros de Guerrero, de Oaxaca, de Michoacán y de otros Estados.
Hay fuerzas que quisieran que las cosas se enconaran y que el nuevo gobierno cometa errores, excesos de fuerza, para asi revalidar las atrocidades de la violencia en que se metieron durante seis años y cuyos coletazos no se ha acertado a ponerles fin.
Por violencia no queda. Es lo más fácil de conseguir y la violencia verbal es parte de los preparativos de sus elementos materiales represivos.
Puede frenarse y controlarse los excesos sociales a tiempo, los desbordamientos de agentes infiltrados o de protagonistas bisoños en la lucha social de masas.
El gobernador de Guerrero, por ejemplo comete torpeza tras torpeza, la que no tuvo para conseguir que los Chuchos lo postularan por un partido que no es el suyo y nunca la ha sido. El priista caciquil de viejo cuño y es difícil borrarse el fierro de herrar político que lleva en la frente como la señal de sangre de los esclavos.
No puede llamarse a sorprendido ahora; o puede o no puede, o disimula y esconde por debajo de cuerda la forma de complicarles la vida a los maestros y al gobierno federal.
Lo propio habrá que decir del gobernador de Oaxaca, en amasiato con el PAN, luego con el PRD, mientras se placeaba con AMLO, por todo el estado, como una forma de remontar su impopularidad.
Ahora resulta que no puede entenderse con los maestros. Un movimiento que no nació ayer, ni hace seis ni doce años, pues viene de lejos y, hoy no le encuentra la cuadratura al círculo, pero sí pudo encaramarse en el gobierno a pesar de los pesares.
Se le ha medido mal al movimiento de masas magisterial, Elba Esther Gordillo vivió de hacerlo crecer y montarse en el mismo para lograr canonjías federales y poder personal.
¿Por qué tuvo el nuevo gobierno tener que tomar como suya una reforma educativa propuesta por la derecha y la ultraderecha nacional? Ese fue el más grande error y le siguen metiendo leños a la lumbre social unos y otros.
¿Qué hubiera pasado si se negocia formalmente con los maestros de Guerrero? Nada hubiera pasado ni pasara; pero se empecinan torpemente en desafiar a la masa magisterial, prolongando marchas y bloqueos, cuando bien se pudo darles un acuerdo cameral de esa legislatura y empezar a darle vuelta a la tuerca a las cuestiones prácticas de su implementación ulterior.
Pero se les niega todo, se les engaña, se les promete y no se cumple nada. ¿Es tan inexperto el gobernador de Guerrero, surgido de donde surge, de los meros testículos del cacicato guerrerense de siempre?
Guerrero es bronco, eso ya lo sabemos; Guerrero es un pueblo de los pobres y sufridos, que solo ve pasar a las clases pudientes y frívolas a sus paseos vacacionales por Acapulco y Zihuatanejo.
Guerrero, sus maestros necesitan ser tratados de manera más inteligente, políticamente, con respeto y altura de miras.
Si se le hace caso al tal gobernador que ni es del PRI ni tampoco del PRD, a lo mejor ya ni guerrerense, las cosas van a salir mal y los platos rotos de la paz social y otras consecuencias no las va a pagar el, ni sus aliados de ocasión. Eso lo veremos.
Por lo que hace a la UNAM, para cuando aparezcan estas líneas ya esos misteriosos facinerosos se habrán ido por donde vinieron. No les queda de otra si la masa estudiantil no les sigue.
Desde luego que no sería extraño que ese juego aventurero tuviera gato encerrado; según se ve el silencio cómplice del presidente del Senado, Ernesto Cordero, y demás acólitos de las pasadas misas políticas de los jugosos sexenios del PAN.
La derecha política de todo sabor y color no se repliega, quiere cazar incautos, confunde y enreda, desafía, reta y, cada puede le tira cacallacas u buscapiés al su adversario predilecto, el Presidente Enrique Peña Nieto. Pero no tienen una pizca de autocrítica y eso los pierde y los perderá en su haiga sido como haiga sido.
Analista*
Histórico
|
|