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Leyes e Instituciones sin valor

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febrero 8, 2013

Mauricio Cárdenas Vargas*

El Instituto Federal Electoral volvió a dar muestra de que las instituciones y las leyes no valen en este país y que las presiones de quienes pueden verse afectados en caso de que sean sancionados, cuentan más que los ordenamientos jurídicos.

El miércoles se discutió la multa que sería impuesta a los partidos de izquierda que abanderaron a Andrés Manuel López Obrador por un monto de 130 millones de pesos por rebasar los topes de campaña, pero el proyecto presentado para su discusión y aprobación fue devuelto a la Unidad de Fiscalización.

Fue la segunda vez que se regresó, pues una semana antes se acordó hacer lo mismo para que se tuviera más tiempo para analizarlo. Al parecer no fue suficiente ya que una vez más, ese dictamen tendrá que esperar por lo menos hasta julio próximo.

La presión ejercida por los partidos de izquierda logró doblegar a la autoridad electoral, con lo que su credibilidad quedó en entredicho.

El consejero electoral Sergio García Ramírez se abstuvo de votar el proyecto de la Unidad de Fiscalización, en virtud de haber presentado su renuncia como consejero, más por las descalificaciones de que fue objeto cuando su voto fue definitorio para que el Partido Revolucionario Institucional fuera absuelto del caso Monex.

Había sido electo para desempeñar el cargo de consejero hasta el 2019, por lo que resulta desconcertante que el argumento utilizado para renunciar haya sido que se cerró un ciclo, entonces ¿para qué aceptó ser consejero?

El caso del IFE de recular en su decisión fue como cuando la Asamblea Legislativa reclasificó el delito por el que habían sido detenidos los vándalos de los desmanes ocurridos el 1 de diciembre pasado.

Ese cambio, permitió que alcanzaran su libertad, algo, que fue un cheque en blanco para quienes quieran realizar esos actos vandálicos, a sabiendas que pasarán solamente unas horas detenidos y nada más.

O el caso más reciente de la francesa Florence Cassez, a quien la Suprema Corte de Justicia de la Nación le otorgó un amparo aún y cuando ya había sido sentenciada a 60 años de prisión por el delito de secuestro.

Y también cuando se dejaron pendientes los nombramientos de los consejeros del IFE por más de un año para que la Cámara de Diputados los designara.

O más aún el caso de Mexicana, que no se ha podido declarar en quiebra porque las autoridades han dado prórrogas, a pesar que conforme a la ley, el término para declararla se cumplió ya hace meses.

Esa es la forma en que las leyes y las instituciones no valen en México ya que ni los ciudadanos ni las autoridades se preocupan por cumplirlas, pero cuando uno cruza la frontera para ir a Estados Unidos, los mexicanos se vuelven fieles cumplidores de las ley, es por el simple hecho de que allá si se aplican a cabalidad.

Y por más reformas que se hagan y se creen nuevas instituciones, mientras no se apliquen y se cumplan, de nada servirá pregonar a los cuatro vientos que somos un país democrático en donde existen Instituciones y se vive en estado de Derecho.

Casos como el de IFE, Mexicana, Cassez o el de los vándalos del 1 de diciembre se repetirán una y otra vez hasta que en verdad se pretenda hacer un cambio, para que México sea un país de leyes.

rendija00@gmail.com
*Abogado, Maestro en Derecho Financiero.

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