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¿Acatará la resolución?Mauricio Cárdenas Vargas* El Tribunal Federal Electoral comenzó a recibir las impugnaciones de la elección federal llevada a cabo el pasado 1 de julio y tendrá la responsabilidad de conducirse conforme a derecho para que las decisiones que tomen sean respetadas y acatadas. La semana pasada, el ex candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador, en una conferencia de prensa, presentó las pruebas que dice tener para pedir la invalidez de la elección y su equipo acudió el Instituto Federal Electoral a entregar su recurso legal para que sea enviado al Trife. Y en estos días presentará el “Plan para la Defensa de la Democracia y de la Dignidad de México” aunque no ha precisado en qué consistirá, pero es previsible que haya movilizaciones a lo largo y ancho del país. Insiste en que no se afectarán a terceros, pero es el mismo discurso de hace seis años, de que todo sería por la vía pacífica y tomó el Paseo de la Reforma por varios meses, afectando a millones de personas, pero así es él, siempre manejando el doble discurso. Los millones de mexicanos que no votaron por él, las televisoras, los medios de comunicación, los consejeros electorales del IFE y ahora los magistrados del Trife tienen la culpa de qué él no haya ganado la Presidencia de la República, es decir, todos están mal, menos él. Se ve difícil que el Trife declare la invalidez de la elección presidencial y de ser el caso, entonces, tendría que también anular la de diputados, senadores, gobernadores, presidencias municipales y congresos estatales porque fue la misma elección, no fueron en tiempos diferentes. El argumento principal para invalidar la elección es la compra de votos, pero ¿cómo se podría diferenciar que esa supuesta “compra” solamente se dio en la elección presidencial y no en las demás? Las acusaciones en las que se basa el ex candidato presidencial para impugnar la elección son las mismas que se utilizaron también en las entidades federativas que el PRD ganó, porque resulta que la jornada electoral ejemplar y limpia se dio en Tabasco, Morelos y el Distrito Federal. ¿? La forma en la que está actuando López Obrador, arengando a sus seguidores para que defiendan su supuesto triunfo, está subiendo de tono cada día y no es remoto que en un corto plazo, las autoridades tomen medidas extremas para controlarlo a él y a su gente. Y sería lo más sano porque en este país se debe respetar la ley y las instituciones que fueron creadas para salvaguardar los derechos de los ciudadanos. Las autoridades no pueden seguir permitiendo que el camino de un país dependa de una sola persona. El Trife tendrá que resolver pronto las impugnaciones y calificar la elección presidencial para que los ánimos bajen de tono pues su resolución será inatacable y dará certidumbre al país. A partir de hoy, quedarán 50 días para que el Trife emita su resolución por ley, por lo que será larga la espera y ojalá que en ese lapso no ocurra algún hecho con consecuencias lamentables. Se tienen que respetar los derechos de terceros y de los millones que no votaron por López Obrador. No hubo fraude electoral, ni se puede culpar a los medios de comunicación, ciudadanos, autoridades electorales de la derrota del candidato de las izquierdas, simplemente quienes ejercieron su voto lo hicieron por un proyecto que les convenció como lo fue el de Enrique Peña Nieto y nada más. La resolución del Trife deberá ser respetada por López Obrador y sus simpatizantes y si él se siente “prócer” de la democracia, debe saber muy bien que el pueblo elige a sus gobernantes. *Abogado, Maestro en Derecho Financiero Comentarios |
