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Guadalajara, bien vale un debate

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junio 12, 2012

Gilberto Herrera Medina*

Por lo que se vio y lo que dijeron, cada uno de los cuatro aspirantes a la Presidencia de la República, el encuentro que tuvieron, que no debate, se desarrolló dentro de un bien calculado eventual control de daños interno y externo de lo que se hace y, acaso, se podrá hacer en el otrora famoso país azteca.

Enviarlos a discutir, a medias, en Guadalajara, desde el punto de vista del poder fue correcto. Jalisco es una entidad gobernada por el panismo, eminentemente conservadora y la capital tapatía, con haber albergado a connotados hombres de la delincuencia organizada mantiene, sin embargo, intacto su aparato productivo, de manera inmejorable, lo que no acontece con Monterrey, Culiacán o Tijuana y otras capitales de provincia.

No pudieron, no supieron y no se esforzaron mucho por intentar romper los límites del cerco nacional informativo, tocando los temas candentes acerca de lo que tanto afecta a la economía nacional: no se habló de la devaluación del peso y de lo que se mira seguir en la materia; no se habló del petróleo, de la electricidad, de los contratos del gas a Repsol y menos de la crisis bancaria que estalló esta semana en España, con un rescate de más de 120 mil millones de dólares, casi todas las reservas que tiene el Banco de México, si le quitáramos un pico de dos decenas de miles de millones de aquella moneda a nuestras reservas, tan especulativamente dosificadas.

¿Qué consecuencias traerá esto para la economía mexicana, tan vinculada como se halla, por contratos de exploración, explotación y operación de obras en manos de intereses bancarios abanderados como españoles?

El servicio de esa deuda impactará desventajosamente, a parte de nuestras transacciones pasadas, actuales y futuras. España y, con ella, México, pagará más intereses por esos créditos. Es cierto que también, con ello, nos alinearemos más, simétricamente, a las finanzas mundiales, pero como deudores, no como acreedores. Eso ni dudarlo. Pero de esto ni media palabra se dijo en el debate de los presidenciales y en estos términos, parece que así es mejor.

¿Qué hubiera ganado cualquiera de nuestros aspirantes presidenciales, con meterse en la ruta minada de las finanzas mundiales? Complicar y encarecer más sus posibilidades de arribar al poder, si con la más leve indiscreción, advertencia o impertinencia, los intereses mundiales que nos observan, como la nación más codiciada como colchón de sus excedentes, se alertaran por quítame estas pajas de algún problema imaginario.

La Reunión de los 20 en Los Cabos, Baja California, está a las puertas y los vientos de la crisis mundial pareciera que no les llega ni los inquieta. Así, en este clima y en ese ambiente se les quiere tener y recibir, sobre todo al presidente Obama, que se halla ya a las puertas de su eventual reelección en la Casa Blanca,

Se dice que también vendrá Vladimir Putin, hombre clave de la política mundial, desde el lejano oriente con China, hasta el Medio Oriente, hoy tocando las puertas de Siria y a sus espaldas Iran.

Ese sí que será debate y encuentro de a de veras, sólo con las miradas y los saludos se dirán muchas cosas y, acaso, los que menos hablen serán los  que muevan los hilos al rojo vivo de la situación mundial.

Por eso Rajoy, se rajó y mejor se fue a ver el futbol a Polonia, antes de los 100 mil millones de euros otorgados a los banqueros españoles. Y, a propósito, ¿qué habrá pasado con la auditoria que, la Cámara de Diputados nuestra, mandara hacer cuando el Fobaproa al costo de 20 millones de dólares? ¿Habrá algún Fobaproa español oculto que nadie quiere destapar?

Vladimir Putin, seguramente recordará la forma como la URSS fue saqueada por la familia de Yeltsin y los dos segundos hombres fuertes del poder y del tesoro norteamericano, antes de que los rescates se dejaran de entregar directamente a los banqueros rusos, para hacerse cargo de los mismos, directamente el gobierno de ruso.

Habrá historia, mucha historia que observar en esta Reunión de Los Cabos; por eso, mientras el debate se desarrollaba en Guadalajara, no dejé de acordarme de los muchachos universitarios de Querétaro que, antes que los de la Ibero, pararon de cabeza a ese saltimbanqui de Quadri, que habló de China y de Cuba, como si discurriera sobre un itinerario de viajes para después de las elecciones.

Si hubo debate, no alcancé a darme cuenta de qué hablaron. Yo pensaba que la lucha por el poder se libra en las ciudades y en los cenáculos internacionales. ¿Andaré tan desorientado como algunos que confunden la política con la TV y otros medios?

*Analista

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