Mariné Díaz Lara
“Júrame que te casaste virgen”, “La escuela del amor” y “Atrapados en la escuela” son algunos de los títulos que se han vuelto Best Seller, escritos por Beatriz Escalante.
Originaria de la Ciudad de México, estudió pedagogía en la UNAM y realizó un doctorado en Ciencias de la Educación en la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado 18 libros entre cuentos, novelas, antologías y cursos de escritura; además lleva 20 años impartiendo cursos.
Actualmente es asesora en el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), el Instituto Federal Electoral (IFE), la cadena ESPN, entre otros.
Pulso Político entrevistó a la escritora, quien asegura parte de su formación fue influenciada por Carlos Fuentes.
-¿Cuándo descubrió sus dotes como escritora?
Tenía 13 años. Me gustaba mucho leer teatro, pero los mejores papeles los tenían los hombres, por eso decidí escribir un monólogo para una mujer. De alguna forma mi obra siempre se ha marcado porque la mujer es la protagonista.
Escribo las historias que se me antojan, y de hecho creo que ya llegué al punto de equilibrio donde empezaré a escribir con personajes masculinos más sólidos. Siempre ha habido personajes masculinos importantes en mis libros pero los principales han sido mujeres.
-¿Escribe para o por las mujeres?
Nosotros en América Latina seguimos enfrentando mucha injusticia, más allá de lo que a uno le ocurra como individuo; en general las mujeres latinas seguimos viviendo en la injusticia.
Cuando escribí “Júrame…”, en Estados Unidos les decía que eran los problemas de Latinoamérica, ellos me decían que no, que en lugares como el oeste estadounidense siempre buscan a una virgen para casarse. Hay ciertos estereotipos de convivencia internacional que siguen perdurando.
-¿Se nace o se hace escritor?
Creo que esa parte linda y retórica de se nace escritor sí existe. Hay un gusto natural por las palabras, por contar historias, por plasmar a través de las palabras esas historias; tenemos una inclinación más fuerte hacia la escritura que hacia otras formas de expresión.
Creo que se puede abortar esa pasión por las dificultades de la vida, por la falta de interés, por la dificultad para ganarse la vida como escritor o también porque las editoriales no apoyan a los escritores que no son rentables.
Yo tuve la fortuna de que mis libros se publicaron y tuve la fortuna mayor de que se vendieran, he tenido la mano santa porque todos mis libros se venden mucho.
-¿En qué cree que consiste ese éxito?
Creo que me pongo en el lugar de el lector, por ejemplo mi súper Best Seller, la antología de cuentos para jóvenes “Atrapados en la escuela” ha vendido 162 mil ejemplares, tengo otras dos novelas “Júrame…” y “La escuela del amor” que también han tenido mucho éxito.
Además el “Curso de redacción para escritores y periodistas” sigue vendiendo en América Latina y mira que todos lo fotocopian (ríe). Cuando escribí ese libro pensé “¿qué le gustaría leer a alguien que quiere ser escritor pero no le gusta la gramática?”
A mí me gusta divertirme y todos mis libros son divertidos. Si tú quieres aprender acentos yo te pongo canciones de América Latina y aprendes cantando, entonces no es aburrido.
Además, le doy gracias a mis lectores y a la vida porque por eso yo puedo vivir como escritora, yo me puedo dedicar a escribir gracias a las becas, gracias a la regalías, que es un privilegio que tienen pocas personas.
La otra parte que me complementa son los cursos, porque me gusta ver cómo la gente se va volviendo escritora
-¿Qué le llena más escribir o enseñar?
Escribir… bueno, no sé… creo que se complementan. Escribir es una maravilla, es una pasión asombrosa; y enseñar a los demás a escribir también es muy divertido.
-¿Escribiría un libro por encargo?
No lo he hecho pero sí he asesorado a personas que lo hacen. Por ejemplo, hay un par de libros de Peña Nieto circulando por ahí en los que yo tuve algo que ver.
Me involucro no en los contenidos, pero sí en cómo estructurarlo, en cómo hacer interesante el relato.
-¿En qué momento escribe?
Yo privilegio mi tiempo. Aprendí a escribir al estilo de Carlos Fuentes y de Mario Vargas Llosa, me despierto, me baño, me hago mi café y me siento a escribir de las 7 de la mañana a las 12 del día.
-¿Cuándo tomó esa influencia de Carlos Fuentes?
Cuando empezaba a escribir, escuché una entrevista donde dijo “el verdadero escritor no va a estar escribiendo en el taxi 10 minutos y luego al otro día”. Hay que privilegiar los tiempos de escritura y armar la vida productiva para poder incrementar el ingreso en otros horarios.
-¿No es escribir en el momento que llega la inspiración?
No. Hay que estar allí para cuando la inspiración llegue.
-¿Cree que sea necesario ser un buen lector par ser un buen político?
Nosotros hemos tenido el formato de libro como la idea de la cultura, pero es un recipiente, es una vasija. La idea es que uno tenga curiosidad por aprender, por enterarse lo que sucede en todos los ámbitos. Cuando uno sólo está interesado en la novela o en la gramática se vuelve un especialista; pero creo que un político debe tener una cultura general bastante amplia.
Lo que no nos merecemos es un presidente como Vicente Fox, un presidente que nos hizo quedar en ridículo como país; que decía José Luis Borgues, que no se sabía las capitales. Un político no debe ser un especialista en cultura pero sí tener las bases para representar dignamente una nación.
Beatriz Escalante imparte cursos para escritores en el Zenttre, ubicado en Luz Saviñón 305, colonia Del Valle y su correo electrónico es beatrizescalante.escritora@gmail.com.